miércoles, mayo 12, 2010

Y lo decias…

Iba a alta velocidad en la autopista de los sueños inmolados, olvidados y arrepentidos, y de repente un objeto extraño me golpeo y me tiro al suelo, me costó trabajo ir de pie a tu lado en un momento, enséñame a caminar derramando sangre para salvarme, pues la alta traición es algo que se comete con el menor movimiento que se delatan por tu dedos que saben mentir como el pensamiento traicionero de las personas que no existen sien que las invoques, hasta la muerte pensé que era la lealtad que me promulgabas, ahora sé que es en un solo sentido… tres somos muchos, pero cuatros somos pocos…


PD: Sentí un aire de cambio golpeándome las neuronas… un mundo que reta a los más osados


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viernes, noviembre 28, 2008

¿Qué tipo de Frankestain sería...?


Cada día que empiezo a vivir me parece resultar mucho tiempo vivido, tal vez sea ya mi inevitable vejez que limita mis “libertades”… y si NO encontré el amor como dicen, fué porque no lo busque tanto… y las cosas cambian y las leyes de lo correcto te restringen tu marco teórico conceptual de modismo interrumpible que perduran más que esta vida vivida… que no se apaga aún… y las cosas cambian día a día como la verdad de las filosofías incorrectas…

Si ya me hubiera casado, me pregunto qué tipo de Frankestain sería??? Pero nada me podría mover de este colapso emocional que se vislumbra en cada suspiro a corazón abierto de la confusión del licor universal que es el único amigo de la soledad… pues ahora ya no me puden dañar como antes, las palabras y las acciones no sirven para nada… la felicidad es un don que se esfuma de inmediato cuando se escribe la palabra soñada, pero que otros atestiguan que vale la pena porque lo que no se respeta se disfruta en los minutos que se esfuman en un oasis de letales deseos y supiros mal correspondidos de una promesa no cumplida… pero esto que vivo no es la vida real, solo es uno mas de los infiernos colectivos autodestructivos que deambulan por el mundo dibujando una sonrisa en los demás… y solo yo le sonrió a las cosas que me vencieron con mi derrota…


Pero ninguno es inocente del amor del los desprecios...

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